lunes, 30 de agosto de 2021

Compañeros de la aeronáutica sevillana formaron parte del potente movimiento cultural del teatro independiente y alternativo.

  En la última década de la dictadura franquista hubo una intensificación de las luchas obreras, estudiantiles, campesinas, vecinales,…nutridas por un movimiento de jóvenes inconformistas y en aquella dinámica también surgió un fenómeno social y cultural en el seno de esta generación contestataria dispuesta a cambiar el país y conquistar las libertades democráticas. Dicho fenómeno fue el teatro independiente y alternativo.

Este teatro se desarrolló paralelo al oficial que era elitista, simplón, arcaico y que ocupaba los circuitos comerciales. Así su diferenciación era evidente: l@s jóvenes protagonizaban un teatro popular y de vanguardia sin medios técnicos ni soporte económico pero con mucha ilusión y alto grado de compromiso social. Lograban divertir a la audiencia haciéndola pensar y sentir estableciendo una comunicación directa y emotiva.

Sus autores de referencia eran Bertolt Brecht, Valle-Inclán, García Lorca, Miguel Hernández, Stanislavsky, Jordi Teixidor, Jiménez Romero, Buero Vallejo,…entre otros y, por ello, las obras que representaban reflejaban claramente sus ideas y objetivos.

Se calculan un centenar de grupos a nivel estatal que han dejado una huella imborrable. Las provincias que más destacaron fueron Madrid, Barcelona y Sevilla. Como grupos memorables sevillanos: Teatro Estudio de Lebrija, La Cuadra, Tabanque, Esperpento, Mediodía, Teatro Algabeño, Crótalo, La Tinaja, Adagio, La Jácara y Formas.

Cada uno de ellos tiene una interesante historia que contar por la cantidad de obras representadas, las características personales de directores, actores y actrices. Y por la singularidad de algunas experiencias, por ejemplo, Esperpento en su obra ANTÍGONA hizo una fusión con el rock andaluz junto al mítico grupo SMASH, y en su seno actuaron prestigiosos artistas plásticos como Rolando Campos Benítez y otr@s que después fueron dirigentes políticos.



Pero voy a centrarme en contar algo de los dos grupos que tuvieron compañeros de la aeronáutica sevillana: FORMAS y EL TEATRO LEBRIJANO.

FORMAS fue creado por Paco Pérez Romero –fresador metalúrgico en aquellos años- que además de Director del Grupo creó algunas obras de cosecha propia. Dos de ellas fueron: <Los Antropófagos> y <La amenaza de la ansiedad ó el embrión de Ubrique>. Recuerdo que en ésta última se denunciaba la injusticia con que le aplicaron una implacable condena a un pobre que cometió un pequeño hurto –una gallina- mientras la corrupción, el robo de los pudientes y los abusos de poder quedaban impunes. (Algo que, desgraciadamente, sigue teniendo actualidad). Y esta obra la recuerdo especialmente porque presencié parte de sus ensayos en el local que la Asociación de Antiguos Alumnos de H.A.S.A. – C.A.S.A. tenía en la calle Álvarez Quintero nº 20.

La mayoría de los componentes de FORMAS procedía de la Escuela de Aprendices de La Hispano Aviación, fábrica pionera en movilizaciones obreras en Andalucía –desde 1959- donde se crearon las Comisiones Obreras Juveniles y albergó a numerosos militantes de las Juventudes Comunistas y del PCE. Entre los represaliados de aquella plantilla Paco Pérez fue detenido y encarcelado en uno de los Estados de Excepción que el franquismo decretó entre 1969 y 1971.

Con el riesgo de olvidar a parte de los actores que protagonizaron aquella experiencia teatral quiero recordar a:

-        Francisco Pérez Romero

-        Antonio Sánchez Rodríguez <el Chato>

 -   José Mesa Reina

-        Manuel Domínguez León <el Lolo>

-        Miguel De la Torre Moreno

-  - Jose Antonio Torrado Domínguez <el Pantera Rosa>

Y también a algunas jóvenes asiduas de La Asociación que actuaron como actrices: Poli y Mari Ángeles (q.e.p.d.), las cuales tenían el valor añadido de superar la presión ambiental de una sociedad machista que discriminaba a las mujeres.

Es de resaltar el gran esfuerzo que suponía –después de las jornadas de trabajo- ponerse a estudiar los guiones y acudir a los ensayos. Y, por supuesto, la representación de la obra llevando los escasos enseres en una furgoneta, montar el escenario, transformarse físicamente en el vestuario y mentalmente asumir sus papeles de actores y actrices ante el público. Otro gran mérito que les honra era que costeaban todo con su propio dinero.

En algunas ocasiones cuando una obra había madurado colectivamente y el equipo disfrutaba representándola la imposición del Servicio Militar Obligatorio infringía alguna baja que obligaba a buscar un actor sustituto. Y por si esto fuera poco la censura de las autoridades acechaba y la presencia de la policía secreta de la Brigada Político Social se olía entre los espectadores.

Los lugares de representación no eran locales convencionales, solían ser clubs juveniles, centros culturales, asociaciones de vecinos y en alguna ocasión centros parroquiales; esta era una de las características propias del teatro independiente y alternativo. Y, especialmente en La Asociación de Antiguos Alumnos H.A.S.A.-C.A.S.A., el Grupo FORMAS era un componente básico de la atmósfera cultural que se respiraba junto con los conciertos de cantautores, las charlas-coloquio, la Biblioteca y la música de vanguardia que se escuchaba de varios estilos y que no se oía en los programas radiofónicos.

















Paco Pérez Romero



Manuel Domínguez León <el Lolo>

                                                                       
                                                                      





 

TEATRO LEBRIJANO: el Teatro jornalero.

Pepe Llamas López, compañero que trabajó en Construcciones Aeronáuticas (Factoría de Tablada) fue uno de los miembros del considerado grupo pionero y emblemático del teatro independiente.

Creado en 1966 por Juan Bernabé Castell en Lebrija el grupo estaba formado por veinte jóvenes de entre 16 y 20 años de edad que eran estudiantes y trabajadores. Fueron los primeros en tomar las calles, las plazas, los cortijos…los lugares donde estaba la gente para llevarles sus mensajes con su medio de expresión teatral. Mensajes de unos jóvenes opuestos frontalmente al régimen franquista que denunciaban las secuelas de la guerra, el terror, el hambre, la opresión eclesiástica, el yugo de los señoritos terratenientes, las injusticias, la tiranía, la explotación y la desigualdad.

Con su itinerancia de actuar en pueblos y lugares tan llamativos como alrededor de un tractor o encima de un camión consiguieron sumar a públicos populares que estaban ajenos al mundillo de la farándula y lograron despertar las conciencias. Sintonizaron totalmente con la juventud que ansiaba la libertad y con las reivindicaciones jornaleras de trabajo, jornal decente, tierras y reforma agraria. No es por casualidad que Lebrija ha sido el escenario de 15 Huelgas Generales, del nacimiento del Sindicato de Obreros del Campo (SOC) y del andalucismo de los más humildes.

Montaron 22 obras distintas en nueve años de existencia y la más emblemática fue ORATORIO del autor Alfonso Jiménez Romero, en ella fusionaron por primera vez con el flamenco siendo el carismático Salvador Távora con su voz jonda el protagonista de aquella innovación. Távora lo continuó después en su Grupo La Cuadra y por ahí anduvo también el cantautor Pepe Suero. Con ORATORIO el Teatro Lebrijano tuvo un sonado éxito internacional en 1971 y fueron invitados al Festival Mundial del Teatro de Nancy (Francia). El Director, Juan Bernabé, también visitó en el exilio a Rafael Alberti y acordó con él montar la obra La Gallarda, creación del poeta gaditano.

Pero un tumor cerebral provocó la muerte de Juan en 1972 y esta prematura muerte truncó la realización de dicha obra y la propia existencia del Grupo que se disolvió en 1974.

Bernabé murió con sólo 24 años, en tan corta existencia y tan intensa creación artística demostró que era un gran genio que forma parte de la historia de los andaluces ilustres, de los comprometidos culturalmente con el pueblo que entregaron su talento y su valentía al servicio de los oprimidos.

Hay multitud de intelectuales que han opinado sobre su obra enalteciendo sus virtudes, tal es el caso del dramaturgo Antonio Buero Vallejo que hizo un alegato en la Real Academia Española resaltándo la similitud con la obra lorquiana en < la denuncia social, el hondo sentido trágico, el canto y la música dolorosa de la región…> y se refirió a ORATORIO como < una de las sátiras sociales más revulsivas que se hayan podido presentar en nuestra escena >.

Nuestro compañero Pepe Llamas tuvo el privilegio de compartir escenario con muchachos y muchachas que después fueron significados en el mundo teatral y en el político como Antonio Torres, Alcalde de Lebrija de 1979 a 2003. Y, asimismo, tuvo espectadores de una trayectoria pública importante: Gonzalo Sánchez y Paco Casero que fueron combativos líderes jornaleros y a Benito Zambrano director y guionista de cine que siendo un niño quedó impactado por las representaciones del Teatro Lebrijano y sigue siendo un admirador y un continuador de su legado; por eso declara que desde entonces dedica su vida a < contar historias y construir emociones >.



Juan Bernabé Castell



























Todas las personas que han presenciado a los grupos de teatro independientes reconocen que se estremecieron, que sus obras rompían los esquemas vigentes y que sus protagonistas arriesgaban su libertad frente a la censura dominante que imponía multas, prohibiciones y amenazas constantes.

Por último, referente a los compañeros aeronáuticos que siguieron trabajando en la fábrica, se debe resaltar que durante su vida laboral y social han mantenido su amistad y sus encuentros en la coincidencia en candidaturas sindicales y en los homenajes de jubilación de varios colegas en el transcurso de muchos años.






Antonio Sánchez Rodríguez <el Chato>  y Jose María Delgado Gallego