miércoles, 15 de julio de 2026

Francisco Solís Vázquez, un obrero poeta de firmes convicciones cristianas y una intensa trayectoria de lucha social y sensibilidad humana.

 Paco Solís nació en Villamanrique de la Condesa el día cinco de septiembre de 1950 y por circunstancias familiares estuvo internado en un orfanato hasta los nueve años de edad. Con dicha edad fue a vivir a Sevilla en el Polígono de San Pablo, y estudió en la Ciudad Juvenil de Bellavista  (hoy denominada Blanco White). Ahí adquirió formación profesional en dos oficios: carpintero y mecánico ajustador.

Su primer encuentro con el mundo del trabajo fue en un almacén de tejidos vinculado a El Corte Inglés y allí tuvo que vivir muchas injusticias que se asumían con resignación por el individualismo imperante y la falta de organización colectiva.

Después de cumplir con el servicio militar obligatorio, la mili, en 1974 con 24 años ingresa en CASA realizando cursos de formación del PPO (promoción profesional obrera). Empezó de montador aeronáutico en la sección del MIRAGE y a los seis meses lo trasladaron al mantenimiento de Herramientas donde desarrolló su vida laboral hasta tres años antes de prejubilarse que fue reciclado a montador. Como herramentista adquirió gran prestigio profesional por su destreza en reparar toda clase de herramientas, sobre todo neumáticas, que se utilizaban en las secciones de montaje, utillaje, piezas elementales, maquinarias, etcétera


Sección de Herramientas de la Factoría de Tablada a mediados de los años 70.

Paco valora mucho el gran impacto positivo que le produjo la situación laboral y sindical en CASA que le ayudó a tomar conciencia de clase y voluntad reivindicativa. Incluso siendo eventual se arriesgó a realizar paros, marchas lentas, etc. Cuenta con orgullo que ha participado en todas las movilizaciones obreras: encierros, huelgas, manifestaciones,... y en la Marcha a Madrid. Soy testigo directo de ello pues en muchas ocasiones siendo yo miembro del Comité de Empresa, él junto a Miguel González "el bujía" eran mis soportes principales para conseguir que se sumara a las acciones el colectivo de la sección de Herramientas.

Grupo de afiliad@s de CC.OO. de Tablada en la década de los años 90.
27 de septiembre de 1984. Marcha a Madrid. En la foto se ve a Paco Solís junto a Pepe Gilabert, Domingo Tallafet y Francisco Tirado, entre otros.

Empezó a forjarse como cristiano de base en Círculos de influencia de la HOAC (Hermandades Obreras de Acción Católica) una organización religiosa legal que también estuvo comprometida en la lucha clandestina antifranquista. Por entonces, en la factoría de Tablada en el año 1976 surge el llamado "sindicato de la yerba" porque se reunían en los jardines. Junto a este grupo de compañeros Paco apoyaba un sindicalismo autogestionario distinto al que el PCE y otras organizaciones comunistas promovían desde los años sesenta. Entre 1976 y 1979, el mencionado grupo junto a otros activistas editó un boletín llamado <Información Obrera> que se distribuía en las factorías de Tablada y San Pablo. En el comité de redacción participó el compañero Solís que también escribió algunos artículos. Pero, el comienzo de los cambios en el panorama sindical acabó con esa experiencia y la mayoría de los componentes del "sindicato de la yerba" se presentaron como independientes en una candidatura a las elecciones sindicales. Después ingresaron en la USO y posteriormente en la UGT. Un grupo ajeno a esa deriva, entre ellos Paco Solís deciden individualmente afiliarse a CC.OO. Y en este sindicato se mantuvo siempre, participando en las candidaturas y en los grupos de afiliados que promovían el voto sindical para Comisiones Obreras. 

En la sección de Herramientas le ponen el apodo de Kung-Fu por su parecido físico con el protagonista de una serie de TVE, ese mote lo acoge con simpatía y nunca tuvo ningún incidente desagradable con nadie. Paco supo ganarse el aprecio de todos y fue siempre el más entusiasta y trabajador en los homenajes que se le organizaron a todos los que se fueron jubilando. A ellos les escribía poemas resaltando sus buenas cualidades y algún que otro episodio pasado en su vida laboral.






La inspiración poética era natural y desde muy joven escribía poesías de forma autodidacta, en el afán por superarse estuvo diez años participando en las Noches del Baratillo y allí coincidió con Juan Arias Aragón <el poeta de Triana> que también trabajaba en CASA Tablada. Con Juan trabó una estrecha amistad e incluso lo animó a convertirse en el primer pregonero de Nueva Sevilla en 1993.




 Actualmente Paco Solís está preparando la publicación de un libro que se llamará Poemas y Cantares y, ya tiene un precedente literario de prestigio porque en 1984 ganó el premio Antonio Machado del Ayuntamiento de Sevilla.



La gran obra, sin duda, en la vida de Paco Solís ha sido la entrega abnegada y generosa a la lucha por mejorar la barriada Nueva Sevilla. Al igual que muchos jóvenes matrimonios, Paco y Margarita compran un piso seducidos por la publicidad engañosa de una empresa constructora que ofrecía viviendas a bajo coste. Era evidente que el bajo coste se traducía en pésimas condiciones de habitabilidad por las humedades, el aislamiento y las carencias de todo tipo.

Al principio de los años 70 el barrio se empezó a construir en la Cañada de los Negreros en un extenso campo de olivos del municipio de Castilleja de la Cuesta. Pero apartado y marginado del pueblo por la autovía Sevilla-Huelva. No había infraestructuras básicas, la falta de accesos  obligaban a caminar desde Castilleja o Bormujos. Sin agua, sin médico, sin colegios, sin tiendas comerciales,.... El dilema era: marcharse de allí o luchar por conseguir un barrio digno. En esa tesitura, superando la frustración Paco encarnó a una de las personas del colectivo de vanguardia que asumió que el único camino era la lucha vecinal para conquistar las mejoras necesarias. Y el instrumento fue fundar la Asociación de Vecinos Antonio Machado.




 En las primeras juntas directivas trabajó con un grupo de personas entre las que se encontraban trabajadores aeronáuticos: Raimundo Cera militante de CNT en CASA San Pablo, Francisco Barragán Catalán y Paco Franco Martín que trabajaban en CASA Tablada y, en ésta factoría también trabajaba Rafael Vargas Masegosa que fue el primer presidente de la Asociación. De profesión delineante-proyectista y hombre con un trato exquisito en las relaciones humanas supo aunar las voluntades de gente con diferentes ideologías, credos, culturas, etc... consiguiendo una dinámica democrática que implicó a muchas vecinas y vecinos.

                                              Rafael Vargas Masegosa

 La Junta Directiva supo fomentar la participación celebrando las reuniones abiertas y las asambleas generales al aire libre entre otras cosas porque la Asociación nunca tuvo un local propio y además, en la Junta estaban representadas todas las manzanas del barrio. En definitiva, en quince años de existencia demostró ser el motor que desarrolló importantes y decisivas luchas ciudadanas que construyeron un barrio bien equipado y con una propia identidad. Paco como fundador de la Asociación estuvo hasta el final entregando muchas horas y días enteros consumiendo sus energías en las movilizaciones y las demandas a la empresa constructora; también en las veladas, cabalgatas, sesiones de cine, la edición de una revista impresa mensualmente <el Boletín>, semanas culturales, una emisora de radio en la década de los noventa,... hoy se lamenta del tiempo que le robó a su familia como esposo y como padre, un tributo que siempre tienen que pagar los principales activistas.



Las mujeres se movilizaron con mucho impetu, coraje y valentía cortando la autovía Sevilla-Huelva, entre otras acciones combativas.



Nueva Sevilla celebró sus primeros 30 años en 2004 y entre otras actividades y festejos editó un libro en el que Paco fue una de las ocho personas que formaron el Grupo de Realización y Planificación. Libro de 203 páginas ilustradas a todo color que contó con una amplia participación de vecin@s actuales y antigu@s contando sus vivencias, valorando el cambio cualitativo en la barriada y con recuerdos emotivos de personas que ya no estaban físicamente.








En su faceta de militante cristiano, Paco Solís consiguió ser un nexo de unión entre la izquierda progresista y la parte de la Iglesia postconciliar que se entroncó con l@s parroquian@s del barrio. Es destacable como algunos curas fueron miembros de la Asociación de Vecinos y en sus homilías de masiva asistencia hablaban de los problemas que había que afrontar, así mismo las monjas dominicas del Convento de Santa María la Real participaron en acciones solidarias, incluso de asistencia humanitaria a una marcha jornalera.

Personalmente, Paco impartió catequesis durante siete años en la iglesia del barrio (Parroquia del Divino Salvador) y en las de Pañoleta y Coca de la Piñera. También dedicó otros siete años en ser Guía de Talleres de oración y durante cuatro años realizó estudios de Teología alcanzando el título correspondiente.




               Paco Solís rodeado de niñ@s a l@s que imparte catequesis. 

Animado por la proximidad de su prejubilación compró una parcela en Hinojos y con la ayuda de su sabio amigo Fernando Leal aprendió a sembrar un huerto, a podar, sulfatar y a injertar en yema y en espiga logrando transformar un olivar de 50 olivos que produce aceitunas gordales y antes producía aceitunas manzanillas. Con el paso de los años ha dejado el relevo a su nieto Nicolás, el mayor de cuatro: Nico, Irene, Roberto y Pablo. A los cuáles adora y a los que está dedicando un tiempo precioso que -por su entrega en la lucha social- no pudo dedicar a sus hijas Margarita y Mariví. En su libro: ANTES QUE LLEGUE EL OLVIDO incluye poesías y prosas donde vierte el cariño que siente hacia la familia. Este libro publicado recientemente consta de cincuenta y seis relatos cortos que escritos con sensibilidad ternura y humor reflejan estampas de su infancia, juventud, circunstancias diversas que atravesó en su vida, anhelos y meditaciones,... vivencias comunes a varias generaciones que forman todo un universo que perdurarán en la memoria colectiva gracias a libros como éste.




 Por cierto que un conocido poeta, escritor y periodista, Antonio García Barbeito, de su misma edad y con vivencias parecidas a Paco lo ha felicitado por el libro y considera que alguno de los suyos (sobre todo <la palabra del campo>) son primos hermanos hablando literariamente, claro.


 (A continuación reproduzco un audio de felicitación de Barbeito):



(en los segundos finales del audio se escucha el agradecimiento de Paco Solís)

Hoy Nueva Sevilla tiene cincuenta y dos años de existencia y cuenta 8.500 habitantes (el 50% de toda Castilleja), parece un pueblo grande y los equipamientos sociales junto a los servicios públicos existentes determinan una calidad de vida importante para la ciudadanía.


                                                                  Centro Cívico


 Algunas calles como Avenida de la Unidad recuerda que costó muchos sacrificios tener lo que tiene; y los nombres de algunos centros educativos (León Felipe y Gloria Fuertes) indica que gracias a hombres y mujeres con la dignidad y la poesía por delante se hizo realidad la máxima de que otro mundo mejor es posible.



Para terminar quiero anotar dos cositas: mientras hablaba en plena calle con Paco fueron incontables las personas de todas las edades que lo saludaron afectuosamente, pocas personas pueden atesorar ese aprecio social. Y, por mi parte, tengo que reconocer públicamente que el mejor compañero que tuve en toda mi vida en la Factoría de Tablada -cerca de cincuenta años- ha sido Paco Solís Vázquez, el Kung Fu, con el que comparto muchas inquietudes e ilusiones.



             Pepe Gilabert, Manuel Raya y Paco Solís


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