<La avaricia rompe el saco> éste dicho popular no se le habrá olvidado nunca al protagonista de este suceso. El trabajador Rufino Morales llevaba 20 años en la empresa y tenía 39 años de edad cuando fue detenido. Residía en el pueblo de Alcobendas y vendía lo robado por varios pueblos de la periferia de Madrid. Estuvo dos años robando herramientas de alta precisión y el valor de lo robado ascendió a 40 millones de pesetas.
Cuando la Dirección de CASA empezó a notar los hurtos impuso
controles de vigilancia consistentes en abrir aleatoriamente el maletero de los
coches ¡todos los trabajadores eran sospechosos!. Y, lógicamente, planteó a la
Policía la urgencia de una investigación. El resultado fue que Rufino Morales
ingresó en la prisión de Carabanchel.
Otros detalles del suceso se pueden conocer en la siguiente crónica
que publicó el periódico local ACCION GETAFENSE el día 17 de febrero de 1988.








No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por tu aportación a la transmisión futura de nuestra memoria.